Las fotografías ofrecen mundos aparentemente imposibles que son alimento y germen de nuevos espacios. Quizás estas palabras carezcan de entidad ante la realidad contundente de las imágenes, pero ayudarán a complementar su significado e impondrán orden allá donde el discurso del fotógrafo se torne introspectivo e intimista. En definitiva, estos cuadros inmóviles son vivencias del autor, referencias literarias y pictóricas que recrean escenas de una obra en constante cambio. Fiel y pertinaz consumidor de literatura canalla, los personajes y paisajes inmortalizados por Guillermo Asián viven en el blanco y negro del empedrado parisino de Julio Cortázar, o en los barrios prohibidos de Charles Bukowski como reflejos en el espejo. De esta forma, el fotógrafo se permite a través de los referentes ofrecer en sus imágenes una muestra de contenido autobiográfico, provocando con ello la eterna reflexión en torno a si fueron antes los personajes o sus creadores /

© Guillermo Asián

"Él no lo haría"